Pedir tres presupuestos puede parecer el primer paso para rehabilitar una vivienda. Sin embargo, si cada empresa entiende una obra diferente, sus importes no serán comparables. Antes de hablar de precios, merece la pena reunir información y concretar qué queremos resolver. Esta preparación sirve tanto para una casa en Tui como para una vivienda en otro municipio de Galicia.

1. Describe tus necesidades antes de elegir soluciones

Anota cómo utilizas la vivienda y qué problemas observas: habitaciones que apenas se usan, incomodidad en invierno, manchas o una distribución poco práctica. Añade fotografías y explica cuándo aparecen los problemas. Esa información ayuda a preparar la visita técnica; no sustituye el diagnóstico. Evita convertir una solución que has visto en internet en una condición cerrada antes de estudiar la casa.

2. Reúne la documentación disponible

Prepara la dirección, referencia catastral, planos, fotografías y antecedentes de reformas, si los tienes. Incorpora también el certificado energético existente y una selección de facturas de consumo cuando quieras estudiar mejoras energéticas. No necesitas tenerlo todo para comenzar: identificar qué documentación falta también forma parte de la primera consulta.

3. Define un alcance común para comparar

Solicita que las ofertas respondan a la misma descripción de trabajos. Conviene distinguir demoliciones, cubierta, fachadas, carpinterías, instalaciones y acabados, según lo que se vaya a intervenir. Pide cantidades, calidades y exclusiones por escrito. Comprueba además si el importe incluye impuestos, gestión de residuos y medios auxiliares, y qué servicios técnicos se presupuestan aparte.

Por ejemplo, dos ofertas para renovar ventanas pueden incluir trabajos diferentes: una contempla desmontaje y remates interiores y otra únicamente suministro y colocación. El precio final debe compararse con el mismo alcance.

4. Consulta los trámites antes de fijar el inicio

Pregunta al equipo técnico y al ayuntamiento qué documentación y trámites corresponden a la intervención concreta, y si existen condiciones de protección del inmueble. No des por hecho que todas las reformas siguen el mismo procedimiento. Si quieres estudiar subvenciones, revisa la convocatoria vigente antes de comprometer fechas o gastos: una guía antigua no confirma que una ayuda siga abierta.

5. Acuerda cómo gestionar cambios y decisiones

Pide un calendario por fases y un procedimiento para aprobar modificaciones. Reserva una partida para imprevistos ajustada al estado de la vivienda, sin aplicar porcentajes como si fueran una regla universal. Deja claras las decisiones pendientes y quién debe tomarlas para evitar que lleguen cuando la obra ya está en marcha.

En NAM Arquitectos puedes plantear tu rehabilitación en Galicia. Una primera conversación resulta más útil cuando llega acompañada de objetivos, documentación y preguntas concretas.

Referencias de contexto: guía de rehabilitación energética de IDAE y CSCAE (2021), como referencia documental, no como convocatoria vigente; y texto informativo de la Ley del suelo de Galicia publicado por la Xunta (enero de 2025). Los trámites concretos deben comprobarse con la normativa vigente y el ayuntamiento correspondiente.